domingo, 15 de febrero de 2009

La carretera sin fin



Ayer por la mañana se me tenían que haber acabado los días difíciles del mes, pero no sé porqué están durando más de lo debido. Será porque como no me gustan, me persiguen.

No tengo claro si el sueño que voy a contar lo he tenido antes de levantarme a las 04:27 horas o después. En cualquier caso, ha valido la pena despertarme en medio de la noche para que mi cerebro elaborara tan misterioso y surrealista sueño.

Conduzco un coche, parecido a un BMW azul oscuro, a toda velocidad por un paisaje de montañas secas que no tiene fin. No hay carretera, no hay señales de ningún tipo. Parece un desierto pero no es arena lo que pisamos. Es una tierra fina entre amarillenta y marrón. Un tipo de grano que no he visto en mi vida. Parecía como tierra artificial para Belenes. El contorno de la carretera no existe. No es ni siquiera "una carretera". Sé que es una carretera porque sus bordes son un poco marrones, y no amarillos como el resto del paisaje.

Hacía sol, no tenía miedo, pero las montañas compuestas por esa extraña tierra, eran eternas. Se multiplicaban en el horizonte y no tenían fin. La carretera estaba llena de curvas. Íbamos hacia arriba y hacia abajo. Girando y volviendo a girar. A veces el BMW derrapaba, bajábamos del coche, divisábamos más y más montañas. A lo lejos, ni una sola casa. Ni una sola huella. El cielo era azul, como el del las doce del medio día. Sospechábamos que conducíamos por La carretera sin fin. Boquiabiertas, subíamos al coche, seguíamos conduciendo por esa inmensidad. Los tonos amarillos y marrones dominaban. La textura, como polvo de oro pero más recio, más rugoso.
No teníamos sed, no teníamos temor a nada, pero acabábamos de descubrir que lo imposible, nos estaba ocurriendo en ese mismo momento. La carretera sin fin era algo real. Tantas veces había dicho la humanidad esta carretera no tiene fin y ahora había llegado el momento, en el que asistíamos a una irrealidad real, palpable.

Tras una eternidad subiendo y bajando las curvas de esa carretera, que lamía las eternas montañas de cumbres suaves y redondeadas, llegamos a un sitio.

¡Mira, hemos llegado a un sitio! Una arcada asentada en columnas color ocre, se apoyaba sobre un suelo blanco con rombos negros, brillante, recién fregado. Al terminar la arcada, verdes palmeras y vegetación de otro tipo, alegraban el lugar y le daban frescor. Era una sala de baile preparada para nosotras.

¿Quién la había limpiado o preparado para nosotras? Eso permenecerá siendo un misterio. Era una sala preciosa, de estilo Art Noveau, con el suelo abrillantado, listo para deliszarse sobre él con pasos de baile. Silencio y paz flota en el ambiente. Tras La carretera sin fin, hemos llegado a un lugar preparado para nosotras, sin un grano de arena en el suelo, donde vamos a bailar y a disfrutar profundamente de los regalos inesperados de la vida.

Moraleja. Todo el mundo está perdiendo su trabajo, y yo aún no he encontrado uno. Tras un recorrido que parece no tener fin, duro, seco, sin principio ni final, hallaré mi recompensa, y será maravillosa. Bailaré en un jardín húmedo, elegante, estético y serenísimo, con el suelo recién abrillantado.

jueves, 29 de enero de 2009

Tom Cruise, Obama, Mao y los jueces españoles


Hace unos días que se ha ido un amigo que respondió a mi llamada de socorro. No es que fuese una emergencia, pero quedaba bien decirlo. En los cuatro días que ha estado aquí, no hemos parado de salir ni de noche ni de día. Es joven por fuera, sólo 37 años, pero es todavía más joven por dentro.

Paseábamos cerca de Rembrandtplein cuando vimos a cinco cámaras de televisión y una veintena de personas esperando a las puertas de un cine que nos recordaba a un edificio de Gotham City. Tom Cruise estaba dentro de la sala presentado su nueva película Valkirie. No tengo nada a favor ni en contra de este actor. No me suscita muchas sensaciones. Los holandeses, tan sencillos como siempre, no se habían pasado horas delante de la puerta, arremolinados, esperando ver al actor. Allí, como si tan normal cosa, había cuatro gatos. Nosotros seguimos nuestro camino.

Salimos, mi amigo y yo, hasta bien tarde, yéndonos a dormir a las seis de la mañana cada día. La mañana que tenía que ir a la radio a grabar un espacio resumen del año 2008, sencillamente no escuché el despertador. Para no desaprovechar el trabajo preparado para dicho programa radiofónico que nunca tuvo lugar, voy a dar paso a algunos comentarios.

Parece que al cierre del año 2008, es imposible no hablar de Obama. Pues una mezcla de razas encarnadas en un solo hombre, cuyo papel como jefe mundial se supone que traerá cosas buenas para todos. En lo que a mi experiencia se refiere con los políticos, sé que los hay buenos y malos, y la mayoría son vaguetes con ganas de ganar pasta sin mover un dedo. No sé cómo se lo montan, pero un alto porcentaje ni trabaja ni deja trabajar, pero ahí los seguimos manteniendo. La erótica del poder les lleva a quedarse pegados a su puesto, pegados cual chicle escupido al asfalto en verano y pisado mil veces. No hay quien los saque de ahí. Es lógico, ganan mucho dinero sin mover un músculo y encima son reconocidos y famosetes. ¡Qué poca vergüenza tienen! La avaricia les ciega y creen ser el cerebro electrónico capaz de salvar a su país y al mundo entero. Tenemos muchísimos ejemplos de lo que estoy diciendo. No voy a entrar en detalles. Esperemos que este Obama sea un político diferente, aunque me reservo el beneficio de la duda.

Otro de los temas que iban a salir en mi espacio en la radio, son los pasos de dragón rojo que está dando China. La crisis que vivimos en nuestros días, puede afectar al vuelo de tan enorme pájaro con más de mil trescientos millones de pasajeros. Si los países que son la habitual clientela de China no tienen dinero para comprar, ésta, podría ver afectado su modelo de crecimiento. Están muy lejos de ser un país democrático. Me imagino que aunque sea tan patente su presencia mundial, los pobres chinos deben estar trabajando como negros cuando la esclavitud. Y sin recibir mucho a cambio.

A mí, que me gusta el tema chino, lo del Comunismo de Mao, es un tema para estudiar de cerca. Es apasionante, por lo menos a mí me resulta así. Hay un antes y un después de Mao en China. Recordemos que tras guerrear contra Chang Kai Chek y algunos señores de la guerra, además de concluir la Larga Marcha, en la que desaparecieron decenas de miles de personas, que no se sabe si murieron en guerra o en las purgas internas, subió al poder en octubre de 1948. Perdónenme la falta de precisión en las fechas, tampoco es tan importante. Mao, puso a los campesinos en la primera fila de la sociedad china, las mujeres dejaron de vendarse los piés y pudieron volver a andar y ser independientes. Se confiscaron las tierras a aquél que tenía más de unos metros, y fueron entregadas a los demás, lo que quiere decir que se las quedó el estado. Algunos hitos del gobierno de Mao, el Gran Salto Adelante y la Revolución Cultural. Ambos catastróficos. Pero a Mao, en China lo adoran.

En el primero de los hitos, la idea era producir más acero que los EEUU. Para esta brillante idea, se fundieron hasta los dedales y los viejos wok de los campesinos. Todos estaban llamados a fundir cualquier cosa que fuese de acero. Los niños no podían ir a la escuela, tenían que buscar trozos de acero en el campo. Así fundieron las herramientas para trabajar las siembras, los utensilios de cocina, las ruedas de los carros, todo. El resultado fue que a parte de no superar la producción de acero de EEUU, nadie se ocupó de sembrar el arroz, por lo que la consecuente hambruna fue además de provocada por el intelecto de Mao, una ola de muerte que cosechó (ahora sí) más de setenta millones de chinos. Mao se había equivocado y decidió retirarse una temporadita de la escena pública. Nadie le pudo culpar de los millones de muertos, esos campesinos chinos que él tanto presumía amar.

El segundo hito es más ecalofriante e hipócrita todavía. La Revolución Cultural, producto de la retorcida mente de su esposa, Jiang Qing, la actriz que nunca fue reconocida como tal hasta que no se casó con el jefe de los chinos. Esta revolución, se basó en un esquema aterrador. Destruir todo aquello que no fuese Mao. Desde 1966 hasta 1976, China vivió una década de pesadilla. Los jóvenes descerebrados miembros de la Guardia Roja, con el Libro Rojo de Mao en su mano, apalearon y asesinaron a todo aquél que fuese intelectual, culto, inteligente, trabajador, afortunado o discrepante con la más mínima idea de Mao. Murió más gente que en el hito anterior, y más violentamente. En estas líneas no puedo transmitir el dolor de esos años, pero algunas escritoras chinas, sí lo han conseguido. Para saber más aconsejo leer Cisnes salvajes, de Jung Chang o Madame Mao, de Anchee Ming. Esto pasa por darle el poder a los envidiosos. La Revolución Cultural fue una apología de la envidia. Todo aquél que valiera, estaba condenado a morir públicamente o a pudrirse en una cárcel. La historia de China, hay que leerla para creerla.

Los chinos están aleccionadísimos. Han de demostrar a Occidente la grandeza del comunismo chino. Entre otras manifestaciones, encontramos las super olimpiadas del verano de 2008. Las observé en la televisión, y me pareció que estaba organizadas con tal precisión y fervor, que difícilmente podrían ser igualadas por las de Londres 2012. Ya veremos. Lo ingleses también tienen pasta, pero no necesitan mostrarse al mundo como la nueva potencia, tal y como lo ha hecho China. Añado que cuando en los titulares decían que los chinos se apuntaban en masa al voluntariado olímpico, me reía. Me imagino muy bien al jefecillo de partido en cada barrio, amenazando a los habitantes con la muerte o con la ira del Partido Comunista si no se apuntaban a la lista. Claro, así tuvieron más de treinta mil voluntarios en la organización de los juegos.

A parte de mencionar que es la primera vez que ha nevado en Nigeria, me hubiese gustado despedir el programa dando un tirón de orejas a la Justicia española. ¡A ver si os ponéis a trabajar al ciento por ciento! Los jueces y los funcionarios de Justicia en España, son como los políticos. Poco trabajo y mucho dinero. Como no están, aún así, a gusto, sus señorías han decidido declararse en huelga, y además la adelantan a febrero. ¡Qué notición! Los jueces en España están situados en el limbo de ser funcionarios y cuerpo ejecutor de la Constitución. Según les conviene, se atienen a una definición u otra.

Hace un año que desaparecía la pobre niña Mari Luz. Sin saberlo ella, su caso ha descubierto la pésima salud del sistema judicial español. Nadie hace su trabajo o, ¿qué? El hecho de que tenga que morir una niña a manos de un pederasta asesino, en libertad no se sabe ni por qué, denota la poca efectividad del sistema. El juez Tirado estaba de cañas en Sevilla y se le olvidó durante no sé cuántos años el firmar la entrada en la cárcel del pederasta asesino. El resultado, la niña aparece muerta tres meses después. Para más inri, el pederasta asesino vivía en frente de ella y había abusado de ocho niñas más, incluída su propia hija. Qué asco.

No me extraña que la Justicia no suscite confianza entre los españoles. Después de todo, ¿quién no ha tenido un lío, ha acabado en juicio por no sé qué, y ha quedado defraudado? ¿Quién ha tenido una experiencia positiva con los jueces?

Como a Mao en su momento, a los jueces tampoco se les pueden pedir explicaciones ni tirar de sus puestos. Están ahí, intocables, pero cada palabra de ellos, afecta a los demás.

Nada. Seguimos dando el poder a los que no debemos...

lunes, 19 de enero de 2009

Vista de Palma vs. Mi Mona Lisa

Me he enterado por el periódico, de que hay un concurso para pintores amateur. Esa es una palabra francesa para denominar algo que se hace de manera no profesional. O sea, que no vives de ello. No es que yo pueda leer en holandés, pero me lo han soplado. A final de mes, tengo que mandar una foto de mi obra. Entonces, seleccionarán unas cuantas que en abril serán expuestas en los museos de Utrecht y Eindhoven. Pues, ¡qué bien!

Tengo obras hechas en cera, que son difíciles de plasmar en óleo. La presentación al óleo es mucho más profesional. Reconozco que me encantan mis ceras, con esos colores tan vivos, pero claro, no los puedo mezclar. El óleo brinda la posibilidad de crear una amplísima gama de colores. Tienes un azul y un blanco, lo que se traduce en un abanico de tonalidades. Si mezclo el óleo con aceite de linaza, es menos pastoso (Van Gogh no sabía esto o no le gustaba) y se seca antes.
De esas obras hechas en cera, tengo dos especialmente bonitas. Una se llama Vista del Pueblo Español de Palma y la otra es Mi Mona Lisa. Creo que para concursar gustará más una obra completamente original. Así que he pensado que en vez de repetir Mi Mona Lisa, pintaría a una mujer igual de enigmática pero con la característica de tener un pelo rizado muy voluminoso.



He observado la obra de Palma, y he pensado que una combinación de una mujer mirando al mar, con los edificios del Pueblo Español en la base del liezo, haría un conjunto bonito. Ya he hecho un boceto con bolígrafo. Mañana he planeado dibujarlo en el lienzo y empezar a pintar. Tengo poco dinero y solo dos lienzos en blanco. No puedo ensuciar el lienzo sin más. Necesito que la obra salga como quiero que salga. Exactamente como yo quiero. Con eso, me basta, porque sé que quedaría bonita y podría resultar seleccionada.

Estos días hace menos frío pero está lloviendo que da gusto. ¡Unas duchas en plena calle! El jueves llega un amigo mío, y espero que traiga chubasquero, tal y como le he sugerido.

¿Qué cuadro de estos dos os gusta más?