lunes, 9 de marzo de 2015

Basura para todos: Tratado de Libre Comercio entre la UE y EEUU

EU-US trade agreement and its impact on environment : eu flag and US flag


El tratado de libre comercio entre Estados Unidos y Europa está revestido de polémica, como era de esperar. Menos mal, porque empezábamos a aburrirnos.

En Europa, más conservadora en lo que a alimentación y produtos químicos se refiere, se teme por la inclusión de miles de productos que normalmente no se admitirían a la venta, al menos no tan fácilmente.

En cuanto a alimentación, la sombra de Mosanto planea sobre el Tratado. Mosanto, para quiénes no lo sepan, es la empresa estadounidense propietaria de la mayoría de semillas del mundo. Y no solo eso, sino que las modifica genéticamente. Es decir, todos comemos transgénicos. Nos guste o no.

¿Cómo puede ser que alguien se haya hecho dueño de la comida del mundo? Porque convenía que así fuera. Mosanto, la compañía reina de los alimentos modificados genéticamente, esos que no inspiran ninguna confianza a los consumidores en Europa, sale ganando con este Tratado pues sus transgénicos ¡serán para todos, sin límites!

¿Y qué hay de los pesticidas y otros prodcutos químicos altamente nocivos que en el pasado no encontraron la aprobación europea para comercializarse? Pues que pronto sabremos y saborearemos muchos más de ellos.

Libre comercio, sí, pero de productos humanamente amigables.  :-)


lunes, 2 de marzo de 2015

Cae el Comercio Justo y crece el injusto




Plantación de cacao Comercio Justo

Es la primera vez desde que se creó el sello Comercio Justo (Fairtrade) hace veinte años que sus ventas caen un 4% en Reino Unido en favor de los productos baratos (e injustos) ofrecidos por las grandes cadenas de supermercados Aldi o Lidl.

La crisis sigue golpeando a la gente de a pie, aquella que busca descuentos, aprovecha ofertas y necesita ahorrarse unos euros en la compra diaria. La consecuencia inmediata es que el agricultor, el granjero y las comunidades de mujeres que ganan su independencia en los países en vías de desarrollo gracias a un precio mínimo garantizado se vuelven a ver empobrecidos y pierden la esperanza que albergaban.

Solo en Reino Unido este 4% representa unos 2.000 M€.

Aldi y Lidl crecen mucho más que el resto de cadenas de supermercados pues su oferta de productos y su marketing apuntan a una cesta de la compra más barata que las demás. Sí, pero ¿a costa de quién?

El algodón, el te, el azúcar y el cacao son productos que se han visto muy afectados por la bajada de precios y la búsqueda desesperada del consumidor por ahorrarse unos euros. Esas bajadas injustas de los bienes hacen que los productos Fairtrade parezcan caros, cuando en realidad, son simplemente justos.

Si tenemos en cuenta que estos bienes son producidos en países en vías de desarrollo, donde los índices de analfabetización son alarmantes, podemos concluir, que una de las pocas salidas para esas familias es el sello Comercio Justo. En el caso del algodón, el sello Fairtrade se hace todavía más necesario puesto que es sabido que en Uzbekistán lo cultivan niños esclavo.

También es muy importante señalar que el cacao en Centro América en muchas ocasiones lo cultivan y venden comunidades de mujeres que intentan escapar de una vida de violencia por el simple hecho de serlo.

Queremos un mundo de comercio justo.




miércoles, 10 de diciembre de 2014

Cantabella y Cantabella: El arte vuelve a su función más importante


El caso es que ni la sonrisa picarona de Carmen Molina Cantabella ni la suavidad de José Cantabella anuncian el terremoto de su libro Revolución.

En el Hemiciclo de la Universidad de Murcia han presentado la obra los dos revolucionarios. Ella con sus vallas publicitarias de mensajes arrolladores, él con su bella y potente poesía.

Había visto esas vallas con los mensajes de Carmen, más conocida como Cantabella a secas. Subía al monte para hacer senderismo y sin buscarlo, su mensaje me zarandeaba.

“Ciudadanos nacidos como caballos salvajes”, ha dicho en la presentación, y, evidentemente, amaestrados, dominados, atemorizados por las bandas que los gobiernan, a quienes ellos mismos votan en un acto de zombificación sin precedentes.

Un policía antidisturbios golpea a una fila de pingüinos, y Cantabella solo elige una palabra que acompaña a la valla: Reformas.

Lo peor es que son pingüinos golpeados por pingüinos disfrazados de policías, para que las élites políticas y económicas sigan gozando de total impunidad y las masas se mantengan a raya.
En el Hemiciclo de la Universidad de Murcia no éramos muchos, pero sí  muy conscientes de la Revolución.

Yo me rebelo. ¿Y tú?